Optimismo: La mejor llave para enfrentar una crisis financiera

28 de Noviembre de 2017

Hay momentos en la vida en los que todo se resume en un vaso de agua. No es una broma. Hablamos en serio porque ante una crisis - financiera o de otro tipo - todo depende de si vemos el vaso “medio lleno” (optimistas) o el vaso “medio vacío” (pesimistas). “El optimista ve de la rosa, la rosa y el pesimista la espina", decía el poeta Kahlil Gibrán.

Su arraigo en cada persona es tan fuerte que, según psicólogos, ambas actitudes se aprenden de niño, viendo la actitud de padres y cercanos. Pero no importa cuál de las dos actitudes aprendimos siendo niños, una vez que somos adultos, ambas son una elección personal. Como en este blog queremos ayudar, vamos por algunos consejos para elevar la balanza a favor del optimismo, que es una energía maravillosa que nos lleva a la acción, a la búsqueda, a volver a empezar y a valorarnos más que antes.

¿Crees que una crisis económica sólo nos afecta en lo que se refiere al dinero? Definitivamente no. Afecta nuestras relaciones, salud, capacidad de tomar decisiones adecuadas y nuestra autoestima.

Como guía para encender el optimismo que todos llevamos dentro, te damos 5 ideas reales y aplicables para que tomes tus problemas económicos y los transformes en oportunidades de crecimiento y bienestar.

  1. Diferencia: Separa lo bueno de lo malo; las causas de las consecuencias, en los diferentes aspectos de tu vida, sin agregar adjetivos calificativos si no atendiendo a los hechos para ver el problema con objetividad. Por ejemplo: situación económica en mi casa, en mi negocio, problemas con mi pareja, con mi jefe, de salud, angustia, etc. Al separar lo negativo de lo positivo, sin mezclar los temas, nos damos cuenta de que no todo está tan mal y esto influye en nuestro estado de ánimo pues le damos una nueva dimensión al problema.

  2. Trázate objetivos realistas: Si estás sin trabajo – por ejemplo -analiza a cuántas empresas o personas puedes enviar tu curriculum por día y/o por semana; ábrete a la posibilidad de trabajar por horas y no jornada completa; revisa tus ahorros, saca cuentas y ve el tiempo que podrías vivir de ellos; revisa qué ítems de tu presupuesto podrías eliminar o disminuir.

  3. Sueña: Cuando no hay mucho que perder, también es el momento de conversar con tus propios sueños ya que posiblemente sea el mejor momento para intentar cumplirlos. Lo mismo que haz hecho con tus planes, ordena los sueños de acuerdo a la posibilidad que tienen de ser concretados, pero regálate ese tiempo de soñar.

  4. Emprende: Quizás sea el momento de emprender un negocio propio. Para eso, una buena idea es escuchar las señales a tu alrededor. Conocer de qué se queja la gente, qué servicio no le satisface y ver si podrías ofrecerlo o solucionarlo uniéndote a otras personas. Siempre habrá alguien que busque algo que tú puedas ofrecer. Escuchar – pensar – actuar es la clave del emprendimiento exitoso.

  5.  Y por último, enfrenta un día a la vez. No pierdas el tiempo pensando en el ayer, porque no puedes cambiarlo, ni en el mañana, pues lo importante es actuar hoy. Tampoco se trata de que pases el día pensando en lo que tienes que hacer en un futuro o en lo que va a suceder mañana. Nuestro consejo es que planifiques una acción. La planificación tiene un principio y un fin. Es concreta y objetiva, y una vez terminada, no sigues pensando en ese asunto. Simplemente analizas, decides y en el momento indicado, actúas.

Las crisis nos cambian las reglas del juego y nadie las espera, pero si cambiamos nuestra actitud para enfrentarlas, tenemos altas probabilidades de salir fortalecidos. Todo es cuestión de actitud.

 

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