¿Tenemos control de nuestras decisiones financieras?

13 de Noviembre de 2018

Hoy hablaremos de expectativas y decisiones. Conceptos que están muy conectados con nuestra economía y comportamiento. Nos apoyaremos de los estudios de Dan Ariely, psicólogo experto en economía del comportamiento de la U. de Duke, USA, para indagar sobre cuáles son los impulsos que nos llevan a tomar decisiones financieras.

 

Lo que nos sorprendió de la investigación de Ariely, y esperamos que a ti también, fue descubrir que las expectativas pueden hacer tambalear nuestras decisiones financieras al hacernos decidir por productos o servicios que, muchas veces, no son nuestra primera opción.

 

Un resumen de lo que nos enseña el psicólogo Ariely:

 

1.  Muchas de nuestras decisiones, dependen de nuestras expectativas

 

Lo primero que aprendemos con Ariely es que nuestras decisiones no son fijas ni dependen sólo de factores objetivos que aseguren la completa equidad o el equilibrio. Es decir, los humanos podemos elegir la medicina más cara, en lugar de la más barata, porque en este punto nuestras expectativas nos dicen que si es más cara, es mejor. Y, porque, consideramos que con la salud no se juega. Pero eso no lo aplicamos al tentarnos por rebajas.

 

2. No nos conocemos tan bien como creemos

 

Somos mucho más susceptibles de lo que creemos a las influencias externas, como por ejemplo, el orden en que nos colocan una frase dentro de una encuesta. Así nos vamos dando cuenta de que no nos conocemos tan bien como pensábamos y que, de hecho, tomamos decisiones que creemos muy objetivas, pero en realidad están influenciadas por factores externos, irracionales, aleatorios, en resumen, imprevisibles.

 

3. El tener que elegir entre varias opciones, nos distrae de nuestros objetivos

 

Ariely nos tranquiliza al decirnos que como seres humanos somos fáciles de distraer y que por muy ancladas que tengamos algunas convicciones, cuando hay muchas opciones, el orden de éstas podría llevarnos a tomar decisiones que nos sorprenderían a nosotros mismos.

 

Ahora, llevemos este aprendizaje a nuestras metas de ahorro, por mencionar solo un ejemplo, y analicemos qué ha sucedido con ellas. Nos han inculcado desde siempre que ahorrar es importante y es bueno, que nos permite sortear imprevistos y lograr sueños. Sin embargo, mientras más sueldo tenemos, más dinero gastamos y, como resultado, nos justificamos diciendo que nunca nos alcanza para ahorrar. ¿No hay algo de irracional en esto? Si teníamos menos sueldo y no nos alcanzaba para ahorrar, debería alcanzarnos para ahorrar algo de dinero, si ganamos más. O, sabiendo lo importante que es hacer un presupuesto que nos permita medir cuánto ganamos y cuánto gastamos, para así organizar nuestras finanzas y vivir mejor, ¿por qué no lo hacemos? Ariely dice que es precisamente porque estos temas nos interesan y porque los consideramos complejos e importantes,  que no sabemos qué hacer. Y agrega que es por esa complejidad que no respondemos de forma racional a, por ejemplo, la necesidad de ahorrar y, de forma imprevisible, dejamos esta necesidad en manos de otros o simplemente la posponemos.

 

Si bien el cerebro humano sigue siendo una gran incógnita, leer esto con tanto detalle sí o sí nos abre la mente al respecto sobre nuestras conductas cuando se trata de finanzas.

 

Revisa el TED TALK completo aquí: (https://www.ted.com/talks/dan_ariely_asks_are_we_in_control_of_our_own_decisions?language=es)  ¡y cuéntanos cuál fue el aspecto que más te identificó!