Jóvenes latinoamericanos ya no buscan trabajo, los crean

9 de Noviembre de 2017

1. No tienes que ser el primero, solo diferente y mejor

Crear una empresa no significa que te dediques a un rubro inexistente, como delivery al planeta Marte ni lavado de trajes de sirena. Más bien intenta detectar necesidades y mejorar un servicio o producto que ya exista. Esta metodología se conoce como Design Thinking y te permitirá investigar y poner foco en el diseño de soluciones a problemas reales de la gente. Por ejemplo, la empresa chilena Algramo vio que las personas de bajos recursos no podían comprar lentejas por kilo ya que, como recibían pagos semanales, el costo de este alimento se salía de su presupuesto. Entonces, crearon expendedores fáciles de instalar en almacenes de barrio, desde donde hoy no solo venden legumbres en paquetes de 100grs. sino detergentes y ya se expanden por Colombia.

2. Ahorra antes de empezar

Trazar un plan de ahorro que te permita avanzar por etapas ya sea prepagando o dando anticipos a instituciones financieras puede ser un buen comienzo.  Además, puedes combinar ahorros propios con estrategias de financiamiento colectivo como los crowdfunding o postulación a fondos públicos y/o mixtos. Lo positivo de estas combinaciones de capital es que te permiten vencer la barrera financiera inicial, y hacerlo bajo un riesgo acotado y compartido. Crowdfunding fue lo que utilizó Andrés Moreno, el emprendedor venezolano creador de Open English, cuando – instalado en Estados Unidos ya que en Caracas nadie creyó en su idea - quiso poner en marcha sus cursos de inglés en línea.

3. Ten paciencia

La ansiedad suele ser el principal enemigo de los jóvenes y más aun si son emprendedores. No cometas ese error. Como dice Carlos Cobián, fundador de varias plataformas de impulso emprendedor, “La rapidez de una acción, puede valer menos que la calidad del trabajo.”

4. Patenta tu idea

No dejes para más adelante lo que debes hacer hoy. Si tienes una idea, paténtala. A la velocidad que anda el mundo, cada día surgen nuevas soluciones, sitios webs o ideas. Patentarla ante la entidad pertinente, ya sea por giro de negocio, propiedad intelectual o como sitio web, te permitirá sentar las bases para hacer crecer tu idea sin perder oportunidades futuras o sin regalársela a nadie.

5. Valoriza tu idea

Seguramente eres de los que se le ocurren mil ideas “geniales” al día. Entonces terminas por no darles la importancia que podrían tener, comercialmente hablando. Y te equivocas…de esas mil ideas, por qué no pensar que, al menos una, podría convertirse en tu primera microempresa. Para ponerte en esta posibilidad, eso sí, lo primero que debes hacer es darle valor a tu idea: estudia el mercado, analiza a quién podría interesar y, claro, si quieres venderla o no. Ejemplos de malas ventas hay miles, pero quizás Easy Taxi te suene familiar. La idea de un taxi que no te cobrara dinero si, a cambio, cantabas durante todo el trayecto del viaje vino de unos estudiantes universitarios chilenos. Cuando el 2014 Sebastián Barrios, estudiante de 2º año de la carrera de Ingeniería Comercial, tuvo que hacer una tarea para su ramo de creatividad, le pidieron crear un proyecto innovador. Cuando llegó Easy Taxi a comprarles la idea, estaban tan emocionados de que una gran empresa se interesara en ellos, que la vendieron a un monto ínfimo. Hoy, Easy Taxi se ha expandido a todo el mundo…pero no es su empresa.

6. Usa la tecnología bancaria a tu favor 

Software contables o de facturación, apps que permiten ver las operaciones bancarias con gráficas y recomendaciones o asesores de inversión en línea son algunas de las ventajas que el Fintech puede darle a cualquier nuevo y/o pequeño negocio. El foco debe estar en alivianar procedimientos y no replicar, en pequeño, el modelo de empresas grandes, un error que cometen con frecuencia los emprendedores al iniciar sus propios negocios y que la oferta Fintech puede facilitar de múltiples maneras.

7. Recuerda tu sueldo

Aunque es probable que los primeros meses no puedas pagarte un sueldo fijo, o que te atrases en este pago, en el esquema de negocios que elabores siempre debes incluir el ítem salarios y en ellos incluir tu parte. No porque sea el “dueño” o el jefe, vivirás del aire. 

Finalmente, y para inspirarte, te dejamos algunos nombres de jóvenes emprendedores latinoamericano

  • México: Jordi Muñoz. Creador de 3D Robotics, empresa fabricante de drones.

  • Perú: Michael Sayman. Creador del juego para dispositivos iOS Club Penguin.

  • Argentina: Mauro Bono. Creador de la empresa farmacéutica Savant.

  • Chile: José Manuel Moller. Creador de Algramo, empresa social que vende productos a granel en almacenes de barrios, disminuyendo sus costos.

  • Colombia: Beto Pérez. Creador del método Zumba, clases de acondicionamiento físico con ritmos latinos.

  • Uruguay: Valentina Quagliotti. Fundadora de Ikusi, productora audiovisual.

La hora del consejo

Los negocios, en todo caso, son amigos indisolubles del riesgo. Y tener la mejor idea no necesariamente asegura el éxito de una pequeña empresa ni el liderazgo necesario para llevarlo a cabo. Y como el objetivo de nuestro blog es ser útil, dar ideas y pensar el ahorro en positivo, a queremos que tu impulso emprendedor no se quede varado en el camino.

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